Tarjeta cliente:

Queremos ser tu farmacia, por eso nos renovamos para ti. Hazte nuestra tarjeta […]

Candidiasis

CANDIDIASIS

Candida albicans es un hongo que vive en la mucosa oral y forma parte de la flora normal del tracto gastrointestinal, genitourinario y cutáneo. En condiciones normales no da problemas, ya que el sistema inmunológico se encarga de mantenerla controlada. Sin embargo, cuando se producen alteraciones en su equilibrio, la infección hace acto de presencia y entonces surgen los síntomas.

La proliferación de este microorganismo sucede, en las personas que están inmunodeprimidas, personas trasplantadas que toman fármacos inmunosupresores, tras el uso de antibióticos, diabeticos, después de un periodo de hospitalización o en intervenciones quirúrgicas, en personas ancianas, con la característica xerostomía (boca seca) junto con los tratamientos con antibióticos y corticoides y la presencia de prótesis dentales desajustadas.

A menudo, la infección se resuelve sin tratamiento. Otras veces, si se tiene el sistema inmunológico debilitado o la infección es severa, se prescriben enjuagues bucales con nistatina. El ketoconazol o el fluconazol se dan en el caso de que la infección se haya extendido por todo el cuerpo.

La infección por cándidas también puede transmitirse entre madre e hijo durante la lactancia, a menudo después que uno de ellos haya realizado tratamiento antibiótico. Estos microorganismos aprovechan la inmadurez del sistema inmunológico de los recién nacidos y las condiciones de calor y humedad que se dan tanto en la boca del bebé como en el pezón de la madre para proliferar. A veces, al mismo tiempo, pueden provocar dermatitis del pañal.

La aparición de pequeñas úlceras en la boca, de aspecto lechoso, irritabilidad y negación a comer son algunos de los síntomas en el recién nacido, que suelen coincidir con una sensibilidad de los pezones aumentada y grietas, además de sensación de dolor durante y después de amamantar al bebé.

Aunque es un problema que preocupa a muchos progenitores, muchas veces se resuelve por sí solo en unos días. Si no fuera así, el pediatra aconsejará un tratamiento tópico antimicótico, ya sea para el pequeño, para la madre o para ambos.